propósito de su trabajo
enero 29, 2026

Durante años, muchas mujeres que llegan al retiro han vivido dentro del ritmo imparable de la vida corporativa.

El calendario lleno.

La mente acelerada.

El cuerpo pidiendo descanso.

La sensación de estar siempre respondiendo, resolviendo, liderando… pero rara vez conectando consigo mismas.

La vida corporativa puede ser profundamente gratificante, pero también exigente. Te absorbe. Te pide resultados, presencia, velocidad, estrategia, resiliencia. Y en medio de tanto movimiento hacia afuera, hay algo que comienza a quedar muy adentro: tú.

AHÍ APARECE EL ANTES

El antes es esa etapa donde te das cuenta de que ya no tienes tanto espacio para escucharte. Donde tus días están llenos, pero a veces tu interior está vacío. Donde tomas decisiones para otros, pero postergas las que son importantes para ti. Donde te preguntas si la vida que tienes hoy es realmente la vida que quieres seguir viviendo los próximos 10, 20 o 30 años.

El antes se siente como una pausa que nunca llega.

Como una intuición de cambio que todavía no puedes nombrar.

Como un cansancio emocional que no desaparece con vacaciones.

Como la sensación de que estás viviendo bien, pero no plenamente.

Y entonces llega el retiro.

En Tequila ocurre algo que ninguna agenda corporativa incluye: espacio.

Espacio para respirar, para sentir, para pensar sin prisa.

Espacio para mirar quién eres y hacia dónde estás caminando.

Espacio para preguntarte qué quieres crear para tu futuro, no desde la urgencia, sino desde la intención.

AHÍ EMPIEZA EL DESPUÉS

El después no es una vida perfecta ni una transformación mágica. 

El después es claridad. 

Es volver a escucharte. 

Es reconocer lo que quieres y lo que ya no. 

Es descubrir que sí hay tiempo, sí hay opciones, y que SI hay caminos nuevos cuando te detienes a diseñarlos.

Después del retiro muchas mujeres regresan con energía renovada, con foco, con un mapa concreto de posibilidades. Regresan sabiendo que pueden elegir. Que no están atrapadas en un camino único, sino que pueden abrir nuevos senderos. Regresan más conectadas con su propósito, su bienestar, su vida interior. Y regresan sintiéndose acompañadas, sostenidas por una red de mujeres que comparten ese mismo momento de reinvención.

El después es la certeza de que no estás tarde para tu próxima etapa. Estás exactamente a tiempo.

Por eso hacemos este retiro: para abrir ventanas donde antes solo había paredes, para devolverle a cada mujer la brújula que tal vez perdió en el camino, para recordarle que su vida no se define por el rol que ocupa, sino por la historia que está lista para escribir a partir de ahora.

Este marzo, Tequila vuelve a recibir a un grupo de mujeres listas para cruzar esa frontera invisible entre el antes y el después.

Si tú también sientes que estás en ese punto de inflexión, este puede ser tu espacio.

Tequila no transforma por ti.

Pero te recuerda que la transformación empieza cuando tú te das permiso.

Y si deseas explorar más profundamente tu próxima etapa, escríbeme.

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