octubre 5, 2023
¿Ya empezaste de cero alguna vez?

Yo varias y hoy quiero invitarte a que no te rindas 😩 , sea cual sea la situación por la que estás atravesando, puede ser que estés buscando un ascenso, podría ser que quieras que te suban el sueldo y no lo has logrado, quizá estás buscando un nuevo empleo o simplemente quieres crecer en tu carrera profesional y no se está dando… pues no te rindas, aquí te cuento mis ceros y lo que aprendí de ellos:

No pasé el período de prueba de mi primer empleo, mi papá me ayudó a buscar uno nuevo.

Tenía 18 años y hasta el día de hoy me veo sentada en una banca afuera del Banco donde trabajaba, junto a quien hasta el día de hoy es mi mejor amiga, llorando porque por un problema en el que no tuve nada que ver no me renovaron mi contrato. Yo tenía bien claro mi objetivo de trabajar y estudiar al mismo tiempo así que esto no me detuvo y tengo a mi papá que desde ese día se puso a hablar con sus contactos y en un par de meses me contrataron en otro banco.

A inicios del 2000, Ecuador se dolarizó y yo pasé de ganar USD$1500 a ganar USD$300 tuve que renunciar a mi trabajo y empezar de nuevo buscando otro mejor.

Me quedé sin empleo algunos meses pero la verdad es que no podía casi ni pagar la gasolina del auto con el sueldo que quedó después de la dolarización. Como tenía deudas y necesidades mientras me ubicaba trabajé en la empresa de un amigo, pero pronto en 6 meses logré reubicarme en la Industria Farmacéutica ya con un sueldo similar al que había perdido. Siempre teniendo en claro mi objetivo de crecer y desarrollarme profesionalmente en lugares donde me sienta valorada.

De aquí en más mi historia en la Industria Farmacéutica es una historia de amor donde crecí y me desarrollé profesionalmente en forma constante.

Hasta el año 2009 donde me empezó a ir pésimo con mi jefe y me tocó salir de mi puesto soñado, Directora de Marketing.

Este sí que fue un mal momento, desde que entré en la Industria soñé con convertirme en Directora de Marketing, sin embargo cuando ya lo había logrado la vida puso en mi camino a una persona como líder con quien no pude trabajar y a los tres años tuve que dejar la compañía y obvio el puesto. Pasaron 9 meses en los que no tuve trabajo, por suerte tenía ahorros y justamente en ese momento llegó el traslado de mi esposo a Lima donde empezó mi carrera en la reinvención profesional.

Inicios del 2010 mudanza a Lima e inicio de mi carrera como Profesora Universitaria.

Salir de mi país fue durísimo, extrañaba todo: el clima, la comida y por supuesto a mis padres y mis amigos y amigas… y quizá por esa misma razón tomé la decisión de empezar desde cero con una profesión que siempre quise tener pero que nunca me atreví, y empecé a dejar CVs en todas las universidades de la ciudad hasta que me encontré con un angel maravilloso Liliana Alvarado quien me guío y me ayudó a entrar como Profesora a Tiempo Completo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas donde tuve la oportunidad de ser Profesora y de hacer una Maestría en Docencia. Esta ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida.

Para bien o para mal, a mediados del 2012 mudanza a Brasil, dos años sin empleo hasta aprender portugués y pensar cómo volver a trabajar.

Llegar a Brasil fue por decir lo menos un gran reto cuando llegué no entendía nada, ni me podía comunicar muy bien, el portugués parece fácil pero no lo es… Igual es otro idioma y por supuesto otras costumbres. En mis mil días de autorreflexión pensaba que si este ritmo de cambio de países iba a seguir (y sigue hasta el día de hoy) yo tenía que crear algo que pudiera llevarme como trabajo a cualquier lugar, así que…

Decido finalmente emprender mi propio negocio de Coaching de forma virtual en el año 2015.

Hice mi primera certificación en Life Coaching y no tenía ni idea de como empezar a vender mis servicios, contraté un curso con un Coach que me ayudó en esto y eureka… Me contratan mis primeros 10 clientes ¿y adivina qué? de forma gratuita, si así empecé hasta que pasado el tiempo ya cobraba poco y después fui poco a poco aumentando mis tarifas, junto con mi autoconfianza y nuevos clientes pagando buenas tarifas.

Desde hace 8 años me dedico 100% a mi negocio de Coaching de forma virtual, ha crecido exponencialmente aunque aún queda camino que recorrer.

Hoy me siento satisfecha profesionalmente con mi emprendimiento y con los resultados que logro al trabajar apoyando a personas a desarrollarse y crecer profesionalmente.

Las LECCIONES que he aprendido en todo este viaje que pueden apoyarte en tu desarrollo y crecimiento profesional:

Resiliencia: Comenzar desde cero puede ser desafiante y frustrante, pero te enseña a ser resistente. Aprendes a superar obstáculos, a adaptarte a nuevas situaciones y a recuperarte de fracasos.

Humildad: A veces, empezar de nuevo implica dejar atrás roles o estatus anteriores. Aprendes la humildad al reconocer que todos enfrentamos momentos de reinicio y que eso no disminuye tu valía, es más la aumenta porque te conviertes en la persona que realmente tienes que ser.

Creatividad: La falta de recursos te obliga a ser creativo. Aprendes a encontrar soluciones ingeniosas a problemas, a aprovechar al máximo lo que tienes y a pensar fuera de la caja.

Determinación: Comenzar desde cero requiere determinación y enfoque. Aprendes a establecer objetivos claros y a trabajar de manera constante para alcanzarlos.

Autoconocimiento: Este proceso te brinda la oportunidad de reflexionar sobre tus valores, pasiones y metas. Aprendes más sobre quién eres y qué es realmente importante para ti. Pienso que esto es lo que me llevó a crear mi especialización de Coaching en línea.

Red de Apoyo: Valoras la importancia de las relaciones y construyes una red de apoyo sólida. Aprendes a pedir ayuda cuando la necesitas y a apoyar a otros en sus desafíos.

Adaptabilidad: La vida a menudo es impredecible, y empezar desde cero te enseña a ser adaptable. Aprendes a ajustarte a cambios inesperados y a encontrar oportunidades en medio de la incertidumbre.

Agradecimiento: Cuando tienes que reconstruir, aprendes a apreciar las cosas que antes dabas por sentado. Aprendes a practicar la gratitud por las pequeñas victorias y las personas que te rodean.

Enfoque en lo Esencial: Comenzar de nuevo te ayuda a enfocarte en lo que realmente importa. Aprendes a simplificar tu vida y a centrarte en tus prioridades más importantes.

Empatía: Experimentar desafíos personales te hace más empático hacia los demás que también están pasando por dificultades. Aprendes a ser más comprensivo y solidario.

Persistencia: A veces, el camino desde cero es largo y difícil. Aprendes la importancia de la persistencia y a no rendirte frente a la adversidad.

Independencia: Comenzar de nuevo puede brindarte una mayor sensación de independencia y autodeterminación. Aprendes a confiar en tus propias decisiones y habilidades.

En resumen, empezar desde cero puede ser un desafío, pero también es una oportunidad para el crecimiento personal y el aprendizaje. Las lecciones que obtienes en este proceso pueden ser invaluables a medida que avanzas en la vida.

Quieres crecer en tu carrera profesional, alcanzar ese aumento de salario que tanto has estado buscando, liderar a tu equipo de forma diferente, levantar la voz que a veces se te dificulta o buscar ese nuevo empleo… vamos a hacerlo juntos con el acompañamiento de alguien como yo que te apoye desde cero hasta alcanzar el objetivo, ¡aquí estoy! Envíame un mensaje hoy mismo.

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